¿Alguna vez llegas al final del día pensando “no puedo más”?

Seguro que sí… no me engañas 🙂


Vivimos en un mundo de acción en el que tomarse un respiro, en el mejor de los casos, ocupa el último lugar de una lista interminable de cosas pendientes. Lo malo es que continuamente siguen apareciendo cosas que “hay que hacer” y se van intercalando antes de ese respiro… mientras nuestra energía baja de forma constante…
En el peor de los casos, como puedes imaginar, la opción de tomar un descanso ni siquiera se contempla.


Sin embargo,

el descanso es uno de los principales factores para sentirse bien y gozar de buena salud,

así que no es algo a dejar “para cuando tengamos tiempo”, sino una tarea prioritaria de cada día.


Hoy te invito a diseñar esas rutinas diarias que te permitan mantener tu energía viva, activa y renovada a cada instante. Para ayudarte, te dejo 7 propuestas totalmente orientativas que puedes adaptar o sustituir de la forma que mejor vaya contigo.

Lo importante es dedicar un tiempo para estar contigo y atender tus propias necesidades

y, por favor… que el móvil no interrumpa tu relax 😉

Propuestas para aumentar tu energía vital


  • Escucha música relajante: reducción del nivel de estrés, mejora de la concentración, restablecimiento físico y mental, conciliación del sueño… Son muchos los estudios que avalan los efectos positivos de la música relajante y además, se producen por sí solos. Lo único que tienes que hacer es buscar un momento para disfrutar de una bella música como, por ejemplo esta: Weightless, de Marconi Union (según algunos estudios, la canción más relajante del mundo).
  • Mueve tu cuerpo: mi propuesta prioritaria es el yoga porque sabes que me apasiona, en cualquiera de sus variantes; pero elige lo que mejor vaya contigo: tai chi, danza, natación, footing… Cualquier actividad física que te ayude a interiorizar y estar contigo mism@.
  • Practica tu hobbie favorito: manualidades, construcción, pintar, escribir, leer… Cuando practicamos un hobbie, entrenamos el estado de presencia, fluimos con lo que hacemos y alcanzamos altos niveles de concentración con un esfuerzo mínimo.
  • Comparte buenos momentos: reúnete con personas que te nutran, entabla conversaciones en las que haya espacio para la escucha atenta y comparte desde el corazón. Elige pasar tu tiempo con las personas que realmente quieres. También puedes practicar deporte en grupo con el interés prioritario de divertirte y pasarlo bien.
  • Conecta con la naturaleza: mar, montaña, ríos, árboles… observa colores, sonidos y movimientos… Camina descalzo, intégrate con la naturaleza, siéntete parte de ella…
  • Viaja: ábrete a conocer nuevos lugares, personas, culturas… Viajar es una semilla que nutre la creatividad: descubre, aprende, prueba… No necesitas dar la vuelta al mundo, aunque si quieres ¡adelante!… pero también puedes viajar a la ciudad o al pueblo de al lado y descubrir igualmente sus encantos y peculiaridades.


¡Ojo con el saboteador!


El mayor saboteador de nuestro descanso o tiempo de relax está dentro de nosotros. Es una voz interna que aparece cada vez que sentimos el cuerpo cansado o la mente agotada y nos viene la idea de “uy, necesito descansar”.

Inmediatamente, aparece “el lorito”, como yo le llamo, diciendo: “No, no… que ¡no tengo tiempo!”… y además vendrá con la inagotable lista de cosas pendientes…


No te dejes liar:

No es cuestión de tiempo, sino de prioridades.


Apuesto a que, sea lo que sea que estés haciendo, si de repente te avisan diciendo que tu padre, tu hijo o tu amigo del alma ha tenido un accidente, dejarías lo que estuvieras haciendo para acudir a su lado… y, sin llegar a ese extremo, bastaría que te avisara un vecino diciendo que sale agua por debajo de la puerta de tu casa o que la grúa se está llevando tu coche y echarías a correr…

Está muy bien ser hiper mega fabulosos y hacer un montón de cosas al día en el trabajo, en casa y en todas partes; pero si no dedicamos un tiempo a desconectar de modo consciente y recuperar nuestra energía, acumularemos agotamiento día tras día hasta que el cuerpo nos diga “hasta aquí”… y entonces sí pararemos…


Por el contrario, los grandes o pequeños momentos de cuidado a nosotros mismos, nos ayudan a:

  • recargar la energía,
  • serenar la mente,
  • conectar con el disfrute y
  • ser más efectivos y eficientes en todo cuanto hagamos porque..


Solo cuando tú estás bien, puedes dar lo mejor de ti.


1 comentario
  1. elena
    elena Dice:

    Hola
    Estoy encantada, menos meditar(que soy incapaz)pero tan poco me preocupa demasiado, todo lo demás está en mis planes y con la posibilidad de cumplirlos
    Mea ha gustado mucho, tenías que haber visto mi sonrisa
    Me voy con muchas ganas
    Llevo dos semanas muy intensas que he tenido que renunciar a cosas
    Pero ya está ,tengo bien preparadas la vacaciones
    Felicidad , buena Semana Santa y muchos besos Melania,imagino que vas preparada para pasarlo tal y como dices y espero que se te cumpla

    Responder

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